Work and Travel
Visa J-1 para universitarios: trabajas en tus vacaciones, ganas desde 13 USD la hora y te quedas hasta 28 días más para viajar.
- Edad
- 18 a 28 años
- Duración
- Vacaciones universitarias + 28 días de viaje
Programas de trabajo, de estudio y servicios complementarios. Si no sabes cuál te conviene, escríbenos: es la conversación que hacemos todos los días.
Gana experiencia internacional y financia tu viaje trabajando legalmente en el exterior.
Idiomas, año escolar y campamentos: aprende donde el idioma se habla de verdad.
Examen ELTiS, seguro médico internacional y asesoría de visa, con o sin programa.
Cada ficha incluye requisitos, qué incluye, fechas y preguntas frecuentes.
Visa J-1 para universitarios: trabajas en tus vacaciones, ganas desde 13 USD la hora y te quedas hasta 28 días más para viajar.
12 meses con una familia anfitriona en EE.UU., con visa J-1 y sueldo desde USD 784 al mes.
12 meses con una familia alemana: €280 al mes, transporte público gratis y el vuelo cubierto.
12 meses con una familia francesa: 85 € a la semana por 25 horas de cuidado, habitación propia y las tres comidas.
De 12 a 24 semanas: medio tiempo con la familia, el resto del día en el instituto de inglés.
Hasta 12 meses si eres estudiante o recién graduado, hasta 18 si ya tienes título y experiencia. Sueldo promedio de 14 USD la hora.
Seis meses en hotelería y turismo, extensibles a un año. El empleador pone habitación, tres comidas al día y desde 300 euros al mes.
Para profesores en ejercicio con título y tres años de experiencia: puesto docente a tiempo completo, con sueldo de unos 36.000 USD al año.
Junio a agosto en un campamento de Estados Unidos, con visa J-1 y 28 días para viajar cuando termina.
Un contrato temporal en hotelería, turismo, construcción y más, con visa de trabajo H-2B y el mismo salario que cobra un trabajador local.
El intercambio clásico: colegio público gratuito, familia anfitriona que no cobra y un sponsor del Departamento de Estado que puedes verificar tú mismo.
La vía para un título estadounidense, no para un año de intercambio. Hay tres grados de elección del colegio, y cuánto eliges es lo que mueve el precio.
El destino más convalidable del catálogo: cada clase aprobada da crédito con transcripción oficial, aunque la palabra final es de tu colegio aquí.
El destino más cercano y más barato del catálogo, y el único donde tu español ya cuenta como punto de partida del idioma.
Eliges tres zonas por prioridad, o entras a cualquier parte de Francia por el precio más bajo del programa.
Dieciséis internados en Aveyron, los Pirineos y el Valle del Loira, con grupos de menos de diez extranjeros por colegio.
El único programa del catálogo de High School que entrega diploma: bachillerato estadounidense, en un internado a 35 minutos de París.
El requisito real no es inglés intermedio: es alemán A2 o B1 certificado, porque ahí se dan las clases y los exámenes.
El único colegio del catálogo con nombre e historia propios, y la única familia anfitriona que cobra por recibirte.
Familia voluntaria en toda Italia o internado en Asís con opción Cambridge, con orientación y curso de italiano incluidos.
El destino más exigente del catálogo: filtro físico y de salud, dos años de japonés previo y ninguna garantía de graduarte.
El único destino del catálogo que asegura cuarto propio — amueblado, calefaccionado y con las tres comidas puestas.
El único colegio del catálogo sin internado: hay que cumplir 16 años antes del 31 de agosto para entrar, no 14, y siempre vives con familia anfitriona.
Diez destinos con la misma acreditación y precios que se diferencian al doble: Malta cuesta la mitad que Londres y en Irlanda el permiso de estudiante autoriza trabajar.
El idioma más hablado de Europa, con universidades que no cobran matrícula. Lo que casi nadie te dice es que el bachillerato ecuatoriano no alcanza para entrar directo.
El mismo idioma con cuatro acentos y cuatro presupuestos. Y un trámite que hay que empezar con meses de anticipación: Ecuador pasa obligatoriamente por Campus France.
Un solo país y ocho ciudades con carácter distinto. Grupos de máximo doce a catorce, y cursos que combinan el idioma con cocina, arte, vino, moda o diseño.
Dos a doce semanas entran con visa de turista y empiezan cuando quieras. El programa largo necesita un certificado que tramita la escuela con meses de anticipación.
Los grupos más pequeños de todo el portafolio de idiomas: seis por clase como techo garantizado, tres o cuatro en la práctica. Y una advertencia de calendario: el examen HSK está cambiando de norma y conviene confirmar cuál vas a rendir.
El alfabeto se aprende en pocos días: es lo más fácil del idioma. Lo difícil es el trámite, porque la visa de estudio pide fondos con antigüedad en la cuenta.
El idioma que un hispanohablante aprende más rápido. Elegir país no es elegir clima: el examen A2 de portugués europeo es requisito de idioma para la nacionalidad portuguesa.
Idioma oficial en veintidós países y quinto más hablado del mundo. Hay que estudiar dos cosas a la vez, y una de ellas solo se enseña en clase individual.
La puerta al sudeste asiático, y uno de los pocos destinos donde el instituto auspicia la visa de educación que te deja quedarte meses en vez de semanas.
Casi nadie en el mercado laboral ecuatoriano lo habla, y ahí está la ventaja. Riga permite estudiarlo dentro de la Unión Europea, con otro trámite y otro costo.
Cursos de metodología, certificaciones docentes y programas financiables con Erasmus+, para profesores de inglés, francés, italiano y español.
Clases en vivo con los mismos institutos del exterior. Sirven para llegar con nivel y, sobre todo, para no perder lo aprendido al volver.
Semanas de curso primero y después una pasantía o un voluntariado. Es la vía más rápida para pasar del idioma de aula al idioma de trabajo.
Programas para pilotos, controladores aéreos, oficiales militares y ejecutivos. Con objetivos medibles: nivel OACI 4, certificado STANAG SLP 3 o 4.
Se puede estudiar y trabajar en Canadá, pero no con un curso de inglés. El permiso exige un programa de college que termine en diploma, y ahí sí son 24 horas semanales.
Un curso de inglés de doce o veinticuatro semanas en una isla donde el inglés es idioma oficial, con visado de estudio que autoriza trabajar veinte horas por semana.
Curso de alemán de doce semanas en Fráncfort o Múnich, con visado nacional de estudio que autoriza trabajar veinte horas por semana durante hasta doce meses.
Veinticinco semanas de inglés más ocho de receso, con permiso que autoriza veinte horas de trabajo semanal. Y un tope de dos años que conviene saber desde el primer día.
Internado a las afueras con habitación propia, residencia en pleno centro desde una semana, o programa académico de agosto para secundaria.
Cuatro modalidades en la Riviera Francesa: premium con grupos de doce, esencial en campus grande, exclusiva para mayores de 16, y fuera de temporada.
Diez disciplinas en Vichy, Montauban y Mâcon, con nueve de cada diez campistas franceses: el francés se aprende entrenando.
Veintiocho clases por semana, tres estudiantes por profesor y la regla de hablar solo francés: clases, comidas y actividades.
Campus con playa privada en Lignano, o familia anfitriona y escuela en el casco antiguo de Florencia.
Treinta lecciones por semana en un campus con piscina cubierta, rocódromo y sauna, y nunca un compañero de cuarto que hable tu idioma.
Clases por la mañana y por la tarde circo, cocina, hockey, tenis o equitación junto a chicos locales. De dos a cinco semanas combinables.
Quince horas de clase por semana y, en Hamilton, un adolescente canadiense por cada tres estudiantes internacionales.
La prueba de inglés obligatoria para entrar a un colegio de intercambio en Norteamérica. LANGEX es centro autorizado, y no hace falta ser cliente para rendirla.
El error más caro de un viaje largo es comprar la póliza más barata y descubrir en el consulado que no cumple. O descubrirlo peor: en una emergencia.
Nadie puede garantizarte una visa, y quien te lo prometa te está mintiendo. Lo que sí se puede es llegar a la entrevista con el expediente completo y sin sorpresas.