Campamentos de francés en París
Internado a las afueras con habitación propia, residencia en pleno centro desde una semana, o programa académico de agosto para secundaria.
- Edad
- 12 a 19 años, según la modalidad
- Duración
- 1 a 4 semanas
Campamentos vacacionales
Dos a cuatro semanas de vacaciones que sí sirven: clases de idioma en la mañana, deportes y excursiones en la tarde, convivencia con jóvenes de todo el mundo y supervisión permanente de adultos.

El campamento vacacional es el primer viaje solo de la mayoría de los chicos. Por eso la estructura importa más que el destino: grupos por edad, monitores asignados, actividades programadas de la mañana a la noche y comunicación con los padres en Ecuador.
El componente académico es real —clases con profesores titulados y certificado de nivel al final— pero está calibrado para vacaciones: nadie pasa ocho horas sentado en un aula.
Es la mejor forma de probar si un adolescente está listo para un programa largo como High School. Muchas familias hacen campamento un verano y año escolar el siguiente.
Monitores 24/7, ratio de adultos por estudiante definido y protocolo de emergencias.
Idioma en la mañana, deporte, arte y excursiones en la tarde. Certificado al finalizar.
Comparte con jóvenes de varios países: el idioma común termina siendo el que estudian.
Dos semanas afuera dicen mucho sobre si tu hijo está listo para un intercambio largo.
Cada destino tiene requisitos, fechas y costos propios.
Internado a las afueras con habitación propia, residencia en pleno centro desde una semana, o programa académico de agosto para secundaria.
Cuatro modalidades en la Riviera Francesa: premium con grupos de doce, esencial en campus grande, exclusiva para mayores de 16, y fuera de temporada.
Diez disciplinas en Vichy, Montauban y Mâcon, con nueve de cada diez campistas franceses: el francés se aprende entrenando.
Veintiocho clases por semana, tres estudiantes por profesor y la regla de hablar solo francés: clases, comidas y actividades.
Campus con playa privada en Lignano, o familia anfitriona y escuela en el casco antiguo de Florencia.
Treinta lecciones por semana en un campus con piscina cubierta, rocódromo y sauna, y nunca un compañero de cuarto que hable tu idioma.
Clases por la mañana y por la tarde circo, cocina, hockey, tenis o equitación junto a chicos locales. De dos a cinco semanas combinables.
Quince horas de clase por semana y, en Hamilton, un adolescente canadiense por cada tres estudiantes internacionales.
Un asesor te responde el mismo día hábil y te dice con franqueza si este programa encaja con tu caso.